El año termina, pero la tecnología seguirá teniendo un impacto relevante en el sector legal en el futuro. Por ello, queremos resaltar las principales tendencias legaltech para 2026, donde la IA seguirá siendo protagonista. Entre las novedades destacan las nuevas regulaciones en materia de Inteligencia Artificial, así como importantes avances tecnológicos que continuarán transformando el día a día de los juristas.
1. REGULACIÓN:
EUROPA:
En el contexto comunitario, la principal normativa en este ámbito es la AI Act. A partir del próximo año, las obligaciones para los modelos de alto riesgo recogidos en el Anexo III entrarán en vigor, salvo que se acuerde su aplazamiento. Entre estos ámbitos se incluyen la identificación biométrica, las infraestructuras críticas, la educación, los procesos democráticos o judiciales…
En cambio, si tenemos en cuenta las iniciativas de 2025, se prevé una ralentización del impulso regulatorio. Tras la retirada de la propuesta de la Directiva de responsabilidad civil por daños causados por sistemas de IA, la reciente aprobación del ómnibus digital apunta a una simplificación de las obligaciones tecnológicas. En relación con la IA, en la última propuesta de la Comisión Europea se prevé el retraso de la imposición de multas por el incumplimiento del AI Act hasta agosto de 2027.
AMÉRICA:
En el continente americano, podemos identificar dos modelos distintos. En Brasil, está pendiente de aprobación por el Congreso Nacional de la Ley de IA, similar en su contenido a la regulación europea. En Colombia, se ha optado por la aprobación de planes estatales como el de Política Nacional de IA con horizonte 2030, sin la adopción de normas vinculantes.
El otro actor principal son los Estados Unidos. Es previsible la aprobación por el Congreso de una moratoria a la Ley de IA estatal, ya que este año se han presentado dos propuestas legislativas en este sentido. Además, teniendo en cuenta la reciente aprobación de la orden ejecutiva sobre IA del presidente Trump, así como sus mensajes compartidos en Truth Social, todo apunta a una aprobación inminente de dicha moratoria. Puedes leer más aquí.
ASIA:
En el continente asiático, y en particular en China,continuará la visión estatal de regular la IA de una manera afín a las directrices del Partido Comunista. Así queda evidenciado en la Enmienda a la Ley de Ciberseguridad, que entrará en vigor el primer día del año. Incluye nuevas obligaciones y sanciones mucho más gravosas que hasta ahora, sobre todo respecto de las brechas de información y los incumplimientos de transparencia.
Por su parte, Vietnam aprobó su Ley de IA este año, la cual será aplicable a partir de marzo de 2026. Sus 36 artículos están inspirados, tanto en la regulación europea, como en la de otros países regionales, en especial Japón y Corea del Sur.
2. INNOVACIÓN:
Los avances en el campo de la Inteligencia Artificial ya han transformado la profesión de los juristas. Sin embargo, si la IA generativa optimizó la redacción de documentos o la búsqueda de información, en 2026 los agentes de IA irán un paso más allá. Tal y como se señaló en el Legal Management Forum 2025, estos modelos de lenguaje se caracterizan por un comportamiento más proactivo. Entre sus funciones destacan la monitorización de cambios regulatorios, la revisión documental o la actualización automática de plantillas jurídicas.
Muy relacionado con lo anterior son los modelos de LLM (Large Language Models) creados específicamente para tareas jurídicas. En particular, gracias al entrenamiento de estos modelos en corpus normativos y jurisprudenciales propios de cada jurisdicción, se pronostica un aumento del rigor jurídico en el próximo año. Aun así, habrá que estar al tanto de las consecuencias profesionales derivadas del uso indebido de estos sistemas, cuestión que se abordará más adelante.
3. MERCADO LEGAL:
En 2026 tampoco parece que el boom de la IA vaya a frenarse, ni siquiera en el sector legal. Según estimaciones de mercado, el valor global del mercado de IA legal fue de alrededor de 1.450 millones de dólares en 2024, y se proyecta que se triplique hasta alcanzar 3.900 millones de dólares para 2030. Mientras que los grandes despachos podrán acceder a este valor añadido, diversos informes alertan de una brecha tecnológica creciente que podría dejar en desventaja a firmas de menor tamaño.
En cualquier caso, la inversión en IA jurídica no dejará de crecer, como queda constatado con la adquisición del fondo de capital Oakley Capital de la española vLex por 1.000 millones de dólares, operación que se oficializó en el verano de 2025. Se ha creado así la nueva plataforma VincentAI con un enfoque internacional más allá del mercado español. La estrategia del fondo no se limita a la expansión comercial, sino que apuesta por convertir vLex en un proveedor global de IA jurídica entrenada sobre bases de datos propias. Descubre más de VincentAI aquí.
4. PRÁCTICA JURÍDICA:
El uso de la IA generativa en el sector legal ha generado también consecuencias disciplinarias. En concreto, en Estados Unidos se han impuesto sanciones a abogados que presentaron escritos aludiendo a información falsa creada por estos modelos, contraviniendo así su deber de verificación. El caso más reciente se ha producido en California y ha supuesto multas de hasta 13.000 dólares al despacho Hagens Berman por incluir múltiples alusiones falsas en los documentos presentados.
En España también se han producido estas faltas de diligencia, pero por el momento no han implicado ninguna sanción económica. Por ello, dado el previsible aumento de este tipo de casos, es posible que se presenten nuevas guías, indicaciones u obligaciones para el uso de la IA en el sector legal. Por el momento, podría justificarse la imposición de multas de hasta 6.000 euros por la vulneración de las reglas de la buena fe procesal sobre la base del artículo 247de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Más importante aún es la regulación de la IA en el ámbito judicial. En este sentido, la UNESCO ha aprobado en diciembre de 2025 unas Directrices para el uso de sistemas de IA en juzgados y tribunales que incluyen 15 principios orientativos. En particular, se recomienda establecer limitaciones concretas del uso de la IA generativa en función de cómo pueden afectar a los derechos humanos, especialmente para restringir la reutilización de la información introducida por los usuarios (prompts) por parte de los proveedores de estos modelos. Además, se subraya la necesidad de prohibir la elaboración de decisiones judiciales vinculantes sin intervención humana real.
